[…] III – ¿Y yo, digo quién es Jesús?
En la segunda Lectura, la Liturgia de este domingo relaciona con la confesión de San Pedro, un bello trecho de la Carta de San Pablo a los Romanos, que destaca la desproporción infinita entre nuestra inteligencia creada y la Inteligencia increada, que es Dios: “¡Oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Como son inescrutables sus juicios e impenetrables sus caminos! ¿Quién conoció realmente el pensamiento del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién se anticipó en darle alguna cosa, de manera a tener derecho a alguna retribución? En verdad, todo es de Él, por Él y para Él. A Él, la gloria para siempre. Amén” (Romanos 11, 33-36).
Así esta maravillosa Liturgia nos indica la actitud perfecta que debemos tener como católicos, en este siglo XXI: siempre una postura de humildad delante de Dios, reconociendo, por la fe, su grandeza extraordinaria e inconmensurable, su omnipotencia, omnisciencia y omnipresencia, y manifestando esta verdad eterna que el Padre Celestial reveló al Príncipe de los Apóstoles.
La consideración de la magnífica escena
contemplada en el Evangelio sugiere aún un examen de conciencia: ¿quién es Jesús
para mí? ¿Qué digo yo al respecto de Él? ¿Él es para mí lo que San Pedro
proclamó en Cesarea y San Pablo exalta en esta lectura, esto es, mi Creador, mi
Redentor, en función de quién yo vivo? ¿O a semejanza de los judíos de aquellos
tiempos, habré elaborado Salvador conforme con mis caprichos egoístas y
mundanos? Si he abrazado el error, debo pedir hoy gracias para retornar al buen
camino, pues el premio está vinculado a la fe en Nuestro Señor Jesucristo y a
la total entrega de nuestra vida a Él. Es esto lo que nos hace amar lo que Él ordena
y esperar lo que Él promete, como pide la Oración del Día, [13] y nos conduce a
la gloria del Cielo.
[13] Cf. 21° DOMINGO DO TEMPO COMUM. Oração do
Dia. In: MISSAL ROMANO. Trad.
Portuguesa da 2a. edição típica para o Brasil realizada e publicada pela CNBB
com acréscimos aprovados pela Sé Apostólica. 9ª. ed. São Paulo: Paulus, 2004,
p.365.
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